Cómo hacer, redactar, escribir una carta formal [ejemplos]

La escritura es un arte difícil; como toda necesita de práctica, ingeniosidad y más práctica. Es decir, toda una tecnología antigua al servicio nuestro, pero que hay que pulir continuamente, conocer sus recovecos, mañas e incluso sus caprichos. No es sencillo. Menos en un mundo donde se lo realiza en forma rápida, de cualquier modo, inventando, haciendo a un lado toda gramática. Seguramente, el rigor de ello se siente cuando debemos, de modo forzado, volver a la normatividad. Por eso, aquí sumamos nuestro granito de arena y te explicamos cómo hacer, redactar y escribir una carta formal. Algo que necesitarás seguro en algún momento, si no pasó ya ¡No te pierdas la nota!

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La escritura es maravillosa; nosotros nos olvidamos de su gran poder de fijación y la ayuda para nuestra memoria que comporta. Platón lo veía como un rasgo negativo, reducir la filosofía, en su Fedro, a semejante tecnología. Pero así es y no compartimos su opinión. Nos encanta ser impertinentes se ve. Pero volvamos a nuestro tópico: que sea maravillosa no quiere decir que también espontánea o sencilla. La verdad es que siempre necesita practicarse para no perder el toque, si es que alguna vez lo tuvimos.

Y eso sucede cuando redactamos una carta formal: basta de invenciones, faltas ortográficas, puntuaciones defectuosas u olvidarnos de alguna tilde. No se puede, ya que comunicamos algo sustancial, una petición que debe ser revisada. ¿Si imaginan llevarlo adelante de cualquier modo frente a un jefe, una compañía o el director del colegio de sus niños? No, mil veces no. Sin embargo, en todo hay solución y desde aquí anhelamos aportarla. Una forma sucinta, somera y fácil de efectuar este tipo de escrituras.

Cómo hacer, redactar, escribir una carta formal [ejemplos].

A continuación iremos desandando el camino de realización de una carta formal. Asimismo, emplazaremos ejemplos nítidos, así, querido lector, todo te es más fácil de comprender y ejecutar cuando lo desees.

Poner la fecha: Niezstche solía decir que los comienzos pueden ser mezquinos, que lo que llegó a ser grande no siempre tuvo que ser así. Bueno: esto sucede con nuestra carta. Su inicio es sucinto y de exigua complejidad. Sólo consta en la colocación de la fecha de forma correcta. Día, mes. años y, en lo posible, el lugar.

Almagro, viernes 22 de febrero del 2008

Encabezado: No sólo es sustantivo en que época estamos, sino también a quién dirigimos nuestra carta. Parte de la seriedad y el resto a nuestra prosa va a dimanar en este simple encabezamiento. La claridad y la prolijidad deben ser los denominadores comunes en una carta formal, sobre todo porque su funcionalidad lo conlleva.

Ingeniero Simón Bolívar

Jefe del Departamento de Ventas

Industrias Revolución S.A

Asunto a debatir: Las cartas formales son rígidas, a tal punto que sentimos que nosotros nos volvemos un poco así, es que seguir reglas es cansador a veces. Sin embargo, hay opciones, que sigues si quieres o no, ya que no hacen grandes diferencias y no van a decidir el destino o porvenir del efecto buscado. En este caso, poner o no el asunto a debatir. Si lo deseas hacer, simplemente lo emplazamos por debajo del encabezado, de manera centrada o en un costado.

Asunto: Mal funcionamiento del producto “Sublevaciones 2008”

Contenido: Sí, llegamos al tan ansiado contenido. Es casi como arribar a tierra prometida. Como hemos dicho con otros formatos o géneros en entradas anteriores, esto es lo más similar a la pulpa de una fruta. Es lo más sustancial. Primeramente, deberemos aclarar el qué, en nuestro caso, la falla de determinado producto. Luego, a esa situación anormal o que toma relieve, el por qué del mismo y, finalmente, si hallamos una solución, como sugerencia. Aunque esto, tal vez, sea más específico en los casos de reclamos. Siempre tengamos en cuenta, entonces, nuestro tópico que nos guía.

Mi comunico a usted para hacerle notar y saber la disconformidad con el producto “Sublevaciones 2008”, debido a que es poco idóneo para borrar, como promete, las manchas de mi auto o cualquier principio de rayado, como sí se había indicado en la publicidad y en el envase. Sin embargo, no he logrado quitar esos pequeños desperfectos. Como respuesta, humildemente, espero una mejor explicación sobre el uso del producto o el cambio por uno de características similares a las que aludía la propaganda. Confío en que no habrá ningún problema, ya que considero seria a la marca, con gran llegada en el mercado. 

Cierre: Ya hemos ejecutado un hermoso trabajo, sería un despropósito arruinarlo en las últimas líneas. Recordemos que debemos despedirnos de la mejor forma, no importando si es un reclamo sempiterno el nuestro. Sí, tal vez queremos mandar al demonio a esa compañía oligopólica y capitalista, que sólo desea aumentar sus réditos; pero lo mejor es anteponer un “No” frente al impulso. Sofrenarlo. Y una forma es esgrimir el resto. Asimismo, nuestro nombre y apellido, además de algún dato adicional que nos identifique como socio, número de comprador o simplemente padre de un niño travieso.

Cordialmente, y a la espera de una respuesta, me despido de Usted atentamente,

José de San Martín

Socio web nº 999

También se puede usar como variante, en la expresión de nuestros respetos, frases del tipo: “Sin nada más que aclarar” o “me despido de usted afectuosamente”. Son frases de etiqueta que sirven y le da aires serios a toda la carta. Siempre tengamos que este tipo de escrituras tienen propósitos de interpelación ¿Qué queremos decir con esto? Que tratamos, mediante nuestra prosa, primero dirigirnos, de ahí el interpelar, pero añadimos a eso la búsqueda del convencimiento, la tan añorada persuasión. Entonces, pulir la carta una y mil veces no viene mal, si dudamos a partir de algo que no nos cierra.

El formato: Cuando aludimos al formato, no hablamos directamente de la configuración de la carta. No. Lo que mentamos aquí es si conviene realizarla en computadora o bajo los designios de nuestro puño. En rigor de verdad, pese a que hay gente que no tiene ordenador, siempre es pertinente la primera opción. Nuestra letra puede generar confusiones básicas en el mejor de los casos. Nos garantizamos, así, la excelente comunicación, que llegue lo que queríamos anunciar.

Firma: Suele darle un aire de mayor rigurosidad a todo. Ciertos manuales recomiendan que si se hace en computadora no firmemos luego, pero nosotros te decimos que si lo consideras idóneo no está mal. Nuestra rúbrica no debe ir sí o sí solo si utilizamos las manos para redactar. Pero, como siempre, la decisión la tiene quien escribe.

Aquí, de algún modo, tratamos de colocar los pasos, en forma sucinta, de lo que consideramos una carta promedio o modelo. Naturalmente, existen otras técnicas, pero puedes garantizarte que este es un formato más que efectivo. Además, la sencillez está a la vida, siendo accesible para cualquiera que tenga una capacidad mediana con el lenguaje. Esperamos haberte sido de ayuda y auguramos muchos éxitos con esta carta. ¡Qué los reclamos sean escuchados!

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