Cómo hacer una carta de recomendacion personal y laboral, formatos, ejemplos

Muchas veces no es fácil encontrar empleo: quizás somos nuevos en el mundo laboral y nos falta esa chispa de perspicacia, que usualmente se denomina “calle” para dar con lo justo; la situación económica del momento no sólo determina sino que obliga a medidas extremas, recordando que podemos competir con grandes ejércitos de reservas. Ni hablar si el puesto que anhelamos es muy solicitado o tiene como disposición de selección requisitos muy sustantivos. En todo eso, una excelente forma de actuar es verse validado por una carta de recomendación laboral. Ahí habla alguien que nos recomienda, que da fe de nuestro trabajo y calidad. Aquí, por eso, te presentamos cómo hacer una carta de recomendación personal y laboral: formatos y ejemplos. Como siempre, te traemos la mejor información ¡No te pierdas la nota!

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El mundo no es sencillo: en este sistema predomina la competencia, los intereses un tanto solipsistas y la necesidad de sobresalir, no a toda costa, pero lograrlo de todos modos. Conseguir, en esa tesitura, un trabajo digno, alegre o que sea de acuerdo a tus gustos no es tarea fácil. Muchas personas eligen y desean los mismos puestos, además de tener en cuenta la situación económica del momento, que en su faceta negativa puede producir enormes ejércitos de reserva prestos a buscar lo que sea. Entonces puede ocurrir que cuando averiguas la cantidad de postulantes para tal labor, pensando que llegaste a tiempo, haya muchos, muchísimos individuos, adelante tuyo. Por eso en este ambiente, donde se juega el sustento material del hombre, es importante tener picardía (en el buen sentido) y cierto grado de perspicacia que sólo la calle te da.

Hace pocas entradas achacábamos sobre la sustancialidad de tener un buen curriculum vitae. No caer en lugares comunes, fotos serias, buen armado de los empleos, referencias laborales, poca exageración y, en lo posible, mucha verdad, ya que es difícil luego validad algo que nunca, en rigor de verdad, hiciste. A esto le podemos añadir una excelente carta de recomendación. Naturalmente, en este caso el presupuesto lógico es haber trabajado: hay alguien, en lo posible una autoridad, que recomienda tus actividades, porque trabajas en forma idónea, eficiente y práctica, para nombrar unos simples rasgos. Con esto puede pasar lo mismo como con el CV: la mentira siempre está a la  hora y a veces se triunfa con el simple embuste; pero lo peor sucede cuando aquel es descubierto y no sólo te propinan una nula posibilidad de ingreso, sino una mala imagen que se puede difundir muy rápido. Y esto, querido lector, es vital para que lo tengas en cuenta, sobre todo en aquellas ciudades que son un tanto chicas y todo se termina sabiendo.

Cómo hacer una carta de recomendacion personal y laboral, formatos, ejemplos

Sin embargo, aquí te vamos a enseñar cómo realizar una carta de recomendación personal para que sepas en tanto gran buscador de empleo o como dador de él y que quieras ayudar a gran par, personal en mando o lo que sea. Es importante que todos, sea cualquiera el lugar que ocupen, sepan hacerlo. Debemos olvidar la idea de que sólo un jefe efectúa recomendaciones, ya que por lo general un simple compañero de igual jerarquía puede fungir de esto y no habría nada ilícito en hacerlo.

Pero vamos a poner manos a la obra. Nosotros aquí te enseñaremos dos formatos básicos con pequeñas diferencias. En primer lugar, tienes que poner la fecha bien arriba de la hoja. Siempre es importante que el otro sepa cuándo fue expedido el documento, además de tener un sentido particular de la temporalidad. Una carta sin esto no tiene sentido; es un craso error. Así que mejor evitarlo. El siguiente paso, por lo general cerca del margen izquierdo de la hoja, es emplazar a quién le dirigimos la carta. Sí, siempre escribimos para alguien sea una persona, compañía, grupo, partido político o lo que sea. Pero si no sabemos, ponemos la siguiente frase: a quien corresponda.  Vamos con un ejemplo, así todo es más ilustrativo:

A quien corresponda/ a Alejandro Bosh, CEO de American Express

Por medio de la presente, me permito darle/darles a conocer que Claudio Sánchez trabajó bajo mi cargo hace dos años y se destacó por su gran responsabilidad y sapiencia en el trabajo, desempeñando el papel de ingeniero de la empresa.

Dada su experiencia y capacidad, no tengo ningún inconveniente en recomendarlo ampliamente para el cargo al que se está postulando.

Paremos un poco ahí, ya que es necesario hacer algunas salvedades. En primer lugar, este es el esqueleto básico: mientras respetes lo esencial puedes hallar formas o desvíos mínimos que no menoscaben el sentido de la recomendación. En primer lugar vemos las dos opciones: una genérica, propio de una autoridad que posiblemente no guardo gran relación con su empleado y otra más particular, por lo general muy atractiva, que denota una mayor cercanía.  Lo inmediatamente subsiguiente es la mención de quien gozaría de la prebenda , el recomendado y el por qué de ello. Siempre debe haber un motivo. Lo sustancial es ser prácticos, escuetos y no generar frases pomposas que pueden hacer perder el objetivo. Luego sigue la afirmación de que no hay problema de recomendar a esa persona. Como se ve, todo es bien lógico: primero emplazamos las cualidades del empleado; luego su consecuencia o corolario necesario. Por último, tengamos cuidado, debido a que la concisión es la mejor opción, al exceso de adjetivaciones.

Se expide la siguiente carta de recomendación para los fines que el recomendado cree idóneos

Nombre y firma del otorgante

Cargo

Empresa

Teléfono

Email

En la siguiente frase es límpido cómo el empleador, autoridad, jefe o par de empleo da un poder a esa persona, para que utilice en forma conveniente el mismo. Acto seguido, se coloca nombre y firma, cargo, empresa, teléfono y correo electrónico.

Por lo general se entiende que las cartas de recomendación son en totalidad importantes; es decir, son pequeñas, sencillas, van directo al punto, entonces todo ocupa su justo lugar. Sin embargo, si el motivo de ellas es utilizar a un hombre de cierto prestigio, sobre todo por su cargo, para favorecernos de cara a la obtención de un nuevo empleo, es importante, insoslayable, poner los datos finales. Esos datos primero dan cuenta de que el individuo existe, es real, se lo puede ubicar y en todo caso cerciorar nuestra aprensiones. Pero también sopesar la sustantividad del mismo.

Para pensar un nuevo formato, por lo común sólo se cambia el cuerpo de la nota; es decir, nombre del recomendado, aptitudes ensalzadas y la recomendación propiamente dicha. El formato de recomendación, al contrario de otros, no exige enormes dificultades, además de no poseer un modelo único. Sin embargo, siempre es vital imprimirle la mayor seriedad a todo el escrito, una buena concisión y, claro está, suprimir cualquier mínima falta ortográfica. Si queremos que nos tomen para algo serio, las cartas que hablan de nosotros, de nuestro camino desandado en el ámbito laboral, deben tener la misma naturaleza. Luego, como todo, será cuestión de esperar el visto bueno del nuevo jefe o sus adláteres. Lo crucial es siempre reducir el margen de error. Bueno, esto es una excelente.

Esperamos que la nota te sea de gran ayuda.

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